¿Están seguros los depósitos en el banco?

En las últimas semanas muchos ahorradores se hecho esta pregunta. Algunos han decidido llevarse sus ahorros fuera de España. Tienen miedo a que la crisis que genera el COVID19 acabe provocando una quita sobre los depósitos como la que se produjo en Chipre en 2013 para los depósitos de más de 100.000 euros o un corralito como el que hubo en Grecia en 2015.

También preocupan las múltiples declaraciones recientes de Pablo Iglesias, vicepresidente del gobierno, en las que defiende la aplicación el artículo 128 de la Constitución española. Éste dice lo siguiente: “Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general”.

Es decir, hay dos tipos de miedos. El primero es que el banco quiebre y no pueda pagar a sus depositantes. El segundo que el Gobierno apruebe una ley que confisque total o parcialmente su dinero. Analicémoslos por separado.

Quiebra del banco

La quiebra de un banco en esta situación es más probableque en otros momentos por dos motivos:

  1. Aumento previsible de la mora de sus clientes (empresas y particulares). Es posible que muchos no puedan devolver sus créditos.
  2. Incremento de la deuda pública. Los bancos suelen tener una exposición muy elevada a las administraciones públicas en sus diferentes niveles. Si éstas no devolvieran los créditos a los bancos, éstos tendrían un quebranto muy elevado.

Es decir, un banco puede perfectamente quebrar en una situación como la actual. Sin embargo, los estados siempre estarán interesados en intervenirlos para que su caída no provoque una quiebra en cadena de otros bancos y de gran parte de las empresas del país.

Por ello, lo más probable es que el banco es que sea intervenido por el MUR (Mecanismo Único de Resolución), asuman pérdidas los accionistas y los acreedores de deuda que puede absorber pérdidas (bailinable) y sea adquirido casi sin coste por otra entidad. Este esquema fue el que ocurrió en el caso de Banco Popular. Fue compradoen junio de 2017 por Banco Santander por 1 euro una vez amortizado su capital y deuda bailinable.

En caso de que no hubiera bancos interesados en adquirirlos en esas condiciones ventajosas habría varias opciones: i) que el Estado inyecte capital público, ii) ofrecer garantías adicionales para que otro banco lo quiera adquirir o iii) liquidarlo.

En el poco probable caso de liquidación, los depósitos estarían protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos hasta 100.000 euros y por encima de esta cantidad podrían sufrir pérdidas.

Muchos argumentan, teóricamente con razón, que el en caso de quiebra del Estado, el Fondo de Garantía de Depósitos no tendría capacidad para pagar a los depositantes. No obstante, hay que tener en cuenta que las quiebras de los Estados (soberanos) son siempre “quiebras selectivas”. Es decir, es el Estado el que decide a quién pagar y a quién no. En esta tesitura, siempre va a preferir pagar a los depositantes de los bancos que a otros acreedores. Esto es lo que ocurrió en la quiebra de Grecia en 2012. En ese caso, los depositantes no perdieron dinero, aunque tuvieran más de 100.000 euros.

Confiscación del dinero por parte del Estado

Además del artículo 128, la Constitución española recoge en su artículo 33 lo siguiente: “Se reconoce el derecho a la propiedad privada y a la herencia” y “Nadie podrá ser privado de sus bienes y derechos sino por causa justificada de utilidad pública o interés social, mediante la correspondiente indemnización y de conformidad con lo dispuesto por las leyes.” Es decir, en que caso de que el Estado decida nacionalizar un bien deberá indemnizar al propietario.

En la presente crisis, el artículo 128 es útil para poder obligar a determinadas fábricas, incluso bajo amenaza de expropiación, para que fabriquen respiradores en lugar de los productos que normalmente fabrican, como ocurre en la fábrica de SEAT de Martorell. En esos casos el propietario deberá ser indemnizado. Destaco que esto también ocurre en países tan liberales como Estados Unidos o Reino Unido. Los fabricantes de coches han sido obligados a fabricar respiradores.

En conclusión, la confiscación de los depósitos de los ciudadanos sería inconstitucional sin ningún tipo de duda, porque ese dinero no sería nunca de utilidad para el interés general si tiene que indemnizar al propietario por su valor.

Opinión

Termino dejando mi punto de vista. En la situación actual descarto que puedan producirse quitas o pérdidas en los depósitos por ninguno de los dos motivos comentados. En mi opinión, el verdadero riesgo para los depositantes, además de la inflación, es una hipotética ruptura del euro.

En ese caso, los euros y otras divisas de las cuentas corrientes y depósitos de los bancos nacionales se redenominarían a una nueva divisa nacional (peseta,o con otro nombre) y ésta divisa probablemente se depreciaría frente a la mayoría de divisas de otros países europeos. En tal caso, sí habría una pérdida de valor repentina en los depósitos. Esto es lo que ocurrió en enero de 2002 en Argentina. Las cuentas en dólares estadounidenses se redenominaron a pesos argentinos y el peso se depreció respecto al dólar.

 

Juan Gómez Bada, Director de inversiones de Avantage Capital y asesor del fondo AvantageFund

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